La exposición ORIGEN está concebida como una macro-instalación planteada en tres partes y realizada especificamente para el espacio CENTROCENTRO. Toda la muestra es una alusión constante a mi gran interés por la ciencia, en especial la física cuántica y su intersección con el arte como herramienta para plantear nuevas formas de percibir nuestra vida.

Colección de obras de arte público, de cualquier medio, planeados y ejecutados con la intención específica de la localización, en el exterior y accesible a todos los ciudadanos de manera gratuita.
Vértices de la vibración (2009) es un proyecto artístico comisariado por Rafael Sierra Écija, encargado por el diario El Mundo para la realización de su stand de ARCO 2009. En esta propuesta pude experimentar por primera vez la vinculación de la materia escultórica y la relación del espacio acotado en el stand como una instalación inmersiva entre obra y público, donde las líneas de las estructuras prorrumpían literalmente de entre sus muros sugiriendo un concepto de movimiento continuo y transformación. Las esculturas y libros de artista que componían esta invitación a realizar el stand de El Mundo fueron las primeras líneas de obra que surgían de la pared y se arriesgaban en una suerte de dibujos en madera que vibraban en el espacio con la intervención del espectador. Algunas de las obras se dibujaban literalmente en los muros, duplicando un espacio en ondulación continua.
Todo el conjunto escultórico juega con las corrientes aéreas. Se pone del lado de la levedad y no de la fuerza. Se adecua a la realidad, a las fuerzas naturales. No se trata de dominar a la naturaleza, sino de utilizarla, y al mismo tiempo, de manifestarla, de hacer que se vea, haciendo visibles los movimientos del aire, los cambios de lo invisible. Impone la presencia de energías transparentes. Obliga a percibir los vientos y sus combates. Nos ayuda a pensar con algo menos de pesadez, como tantas invitaciones a dejarnos llevar a voluntad del viento, a perdernos con él en la inmaterialidad exquisitamente concreta del espacio...Subir, elevarnos hacia el cielo significa siempre aligerarse, liberarse de la pesadez y conseguir un nuevo estatus al alcanzar un espacio nuevo: El cielo abierto. Es curiosa esta relación de la escultura, lo más estable e imperecedero de cuantas cosas fundan los hombres, con el viento, que es lo más voluble, cambiante e inestable de cuantos seres pueblan el planeta. Esta relación entre lo pesado del material y lo ligero del viento, lo espiritual del aire y lo material de la tierra, es sin duda evocación de esa especial relación que la escultura, herramienta poética, pretende con la poesía, la relación de amor entre el hierro y la palabra.
Trabajo la línea en el espacio y el vacío como volumen. El espectador que transita las obras termina siendo un transformador de sus atmósferas y un generador inquebrantable de su movimiento. El observador es el protagonista inexorable en la búsqueda de lugares y sus diferentes puntos de vista, convierte la obra en un espacio vibrante y mutable. Cuando las piezas salen del taller y tengo la oportunidad de observarlas con la mirada ajena, la respuesta del público me lanza una imagen visual; veo al transeúnte como el viento que toca las cuerdas de un arpa gigante que, sin mucho esfuerzo, hace vibrar el espacio que ocupa. Mis piezas son lugares de reflexión, meditaciones abstractas sobre la fragilidad y el equilibrio. Emociones que sin duda corresponden al hombre y a su búsqueda vital, así, nada son sin él. Las obras arrancan del suelo, se elevan interactuando con el espacio que habitan, delimitándolo, definiéndolo y concluyen apoyándose en los muros en un desarrollo cupular, emulando formas y movimientos arquitectónicos. También lo hacen sus sombras y las sombras del hombre y así, identifico conjuntamente sus huellas en este paso efímero por la tierra. Para que todo esto ocurra, las medidas del trabajo deben crearse a escala humana y desde ésta, a una monumental. El hombre es pieza identificativa y arropa la pieza desde el interior con su mirada, pero es la obra la que envuelve al hombre y necesita su dimensión para convertirse en refugio.
La exposición Barroco Barroco en la galería de Arte Ansorena de Madrid se articula en dos grandes ejes, por una parte, presenta esculturas de gran formato en madera de caoba, donde la forma curva es la protagonista y generadora de espacios, en muchos casos cupulares que nos recuerdan al estilo gótico; una escultura también generadora de sombras y llena de juegos barrocos de pliegues y repliegues que contrasta con los afilados extremos en los que culminan habitualmente sus piezas. Por otro lado, una pequeña colección de cuadernos de viaje que bajo el título de “Transforma”, pequeñas poesías visuales de bolsillo, pero de una inmensa capacidad evocadora y narrativa. Visitar Exposición: https://galeria.ansorena.com/es/exposicion/barroco-barroco_163-001
La performance "En 8 Minutos" nace a partir del trabajo de investigación sobre el concepto de espacio-tiempo desde el estudio de la física fundamental, interpretado por parámetros artísticos, que presentamos en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA). Esta performance cuenta con la colaboración de un equipo formado por los siguientes profesionales: Eduardo Aguirre de Cárcer, músico y actor, Amaya Galeote bailarina y coreógrafa, María Jesús Romero y David Paul del Valle, tecnología, programa de captura de movimiento 3D, Javier Sánchez Gómez y Eduardo Infante nuevas tecnologías, Juanjo de Latorre y Javier Botella, cámaras y realización. Los bailarines que realizan la performance son: José Luis Sendarrubias, Cesar Louzán Ferrio y Ainhoa Usandizaga. Esculturas de Mar Solís.
"La artista nos presenta un trabajo escultórico con una gran carga narrativa, donde cada pieza a través de la curva y la línea, elementos expresivos e interdependientes en su obra, presenta analogías con respecto a las otras. Y donde la sombra se proyecta sin peso ni volumen, como abstracción ingrávida de su propia creación. Templando el vacío a través de materiales como la madera o el metal, Solís eleva en el espacio formas que se intuyen en movimiento. Piezas oscilantes que multiplican hasta el infinito el dibujo curvo de su morfología. Esculturas fragmentadas y reconstruidas que evocan la curva fúrica, quebrada y ensamblada al tiempo por la fuerza de su movimiento" - Julieta de Haro.
Introspección y Fuga es, en este sentido, un proyecto interdisciplinar que experimenta con la línea y sus múltiples fluctuaciones, mostrando sus tres elementos de formación helicoidal en combinaciones infinitas para generar una perfecta simbiosis entre el espacio y la materia. La escultura vibra en el vacío y los papeles cubren las paredes de la sala, imponiendo su trazo gestual y su fuerza expresiva desde la sutil armonía entre rotundidad y delicadeza.
Fúrico es un proyecto artístico interdisciplinar que explora la tensión e interacción entre orden y caos, norma y azar, desde el ámbito humano hacia el universo visible y no visible. A lo largo de la exposición, las salas se convertirán en puntos de observación que nos inviten a revisar desde la escultura, el dibujo, el vídeo y la performance, nuestra propia condición humana (como ser biológico, social, emocional y crítico) y nuestra capacidad de descifrar e interpretar un universo cuyos límites parecen siempre evadirnos.
ESPACIO.TIEMPO es un proyecto que se realiza gracias a la concesión de las Ayudas a la Creación Contemporánea y a la Movilidad Nacional e Internacional 2019 del Ayuntamiento de Madrid. El proyecto “Espacio.Tiempo” nace de una investigación sobre la interacción entre arte y ciencia, específicamente la perteneciente a la astrofísica y la mecánica cuántica. Dentro de esa vinculación, me interesan cuestiones que tratan sobre la condición del ser humano dentro del universo, los límites del conocimiento científico en su esfuerzo por intentar descifrarlo, y el papel de la práctica artística como creadora de metáforas que, precisamente a través de experiencias sensoriales, invitan a reflexionar sobre nuestra percepción de la realidad de las cosas. En contraposición a la evolución experimental de la ciencia, la cual se apoya en gran medida en la creación de instrumentos y aparatos que compensen los obstáculos cognitivos del ser humano, el proyecto “Espacio.Tiempo” plantea evidenciar esos límites, invitando a asumirlos y, a la manera de un experimento circunstancial o una excepción en nuestra cotidianidad, recuperar nuestra naturaleza imperfecta para volver a comprender el mundo según nuestra propia escala física y temporal.
Exposición inicialmente realizada en el Palacio de San Nicolás de Bilbao en 2022, itineró en septiembre de 2022 a las dos salas del Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid. Para esta ocasión, la performance RIPPLE: Onda expansiva se reprodujo en formato video. Proyecto comisariado por Alfonso de la Torre producida con los fondos de la Colección BBVA. Editado por BITART. RIPPLE. Onda expansiva, es una performance que profundiza de manera vital en el concepto de dualidad entre materia y espacio, suceso y expansión; y propone el efecto onda como materia vibracional generadora de acción. Es una forma de representar los estados físicos de la materia, incluyendo el cuerpo humano como materia resonante. El proyecto RIPPLE. Onda expansiva, profundiza de manera vital en la relación entre materia, energía y espacio, dentro de la dualidad implosión-explosión: conciencia interna y expansión matérica. A nivel formal, el proyecto consta de tres obras escultóricas dispuestas en el espacio con un formato instalativo y una experimentación coreográfica realizada por performers. La interacción entre performers y objetos fluctuará entre la complementariedad y la disonancia, en acordes espaciales en vibración. El proyecto está construido a partir de la combinación de tres elementos, tres fragmentos independientes y diferentes entre sí, pero semejantes en todas las piezas. Por lo tanto, ya no se trata de objetos escultóricos, sino de un momento, una experiencia particular dentro de las innumerables posibilidades que se podrían dibujar en el espacio manipulado por los performers. Los dibujos que experimentan la línea helicoidal de la obra en el espacio y sus fluctuaciones muestran la simbiótica relación del profundo respirar entre el espacio y la materia. El resultado de este proyecto se mostró en una actuación performática a tiempo real, con una duración aproximada de 20 minutos, realizándose también un video de la ejecución performativa. La obra RIPPLE. Onda expansiva fue interpretada por los artistas María Jesús Romero, Inés Narváez y José Luis Sendarrubias. Horizonte de luz cósmica es otra forma de nombrar en términos de física al horizonte de partículas u horizonte cosmológico. La obra busca la relación emocional y espiritual entre el arte y la ciencia, presentando una interpretación escultórica basada en el horizonte de partículas cósmico. Es una pieza realizada en madera de caoba en una formación cerrada y circular de trazos curvos y afilados, visualmente impracticable, y, como define su nombre en cosmología, es el límite observable del universo. Esta pieza es una interpretación de las regiones observables y no observables de un intuitivo caos, en un símil físico de una esfera rompiéndose y buscando la transformación hacia una única línea de inercia circular que pretende desarrollarse en su máximo despliegue hasta dejar un rastro latente.
El horizonte de sucesos es una superficie que imaginamos de forma esférica que rodea a un agujero negro, se refiere a la frontera del espacio-tiempo. Para escapar de su atracción deberíamos igualar la velocidad a la de la luz, por ello, ninguna cosa dentro de él puede escapar debido a la atracción de su intenso campo gravitatorio. A partir de este concepto la exposición Horizonte de Sucesos plantea entre la escultura, el dibujo y la fotografía un punto de no retorno, una frontera hipotética donde el espectador se sitúa en un punto de no retorno observando el interior sucesos metafóricos. Visitar Web de la "El horizonte de sucesos es una superficie que imaginamos de forma esférica que rodea a un agujero negro, se refiere a la frontera del espacio-tiempo. Para escapar de su atracción deberíamos igualar la velocidad a la de la luz, por ello, ninguna cosa dentro de él puede escapar debido a la atracción de su intenso campo gravitatorio. A partir de este concepto la exposición Horizonte de Sucesos plantea entre la escultura, el dibujo y la fotografía un punto de no retorno, una frontera hipotética donde el espectador se sitúa en un punto de no retorno observando el interior sucesos metafóricos.
"Los trabajos manifiestan una complicidad interpretativa con el espectador e impulsan una dualidad donde caben tanto las ideas de lo real (que en arte es siempre una forma de abstracción) como de lo irreconocible (que en arte es siempre otra forma de realidad), apostando por la espiritualidad contemplativa y las levedades caligráficas, proponiendo anhelos visuales y parámetros intelectuales que también rinden tributo a la fuerza del ser humano y su capacidad de superar todas las crisis." - Ángel Antonio Rodriguez.


.webp)
































.webp)

